América en el período prehispánico estaba poblada por numerosos grupos indígenas, que se encontraban dispersos por el continente.
Sus niveles culturales eran variados. Existían grupos con un nivel que algunos historiadores llaman "Agricultores superiores", con una vida sedentaria e importantes técnicas de riego y abonado de la tierra, así como adelantos en ciencias  y técnicas diversas. En este grupo se coloca a los Aztecas, ubicados en la meseta mexicana, y a los Incas en la zona andina. La  civilización Maya, que también se ubica en este grupo, estaba en decadencia en el siglo XV, a la llegada de los españoles.

Otro grupo puede denominarse "Cultivadores de Aldea". Ubicados en la costa Atlántica de Brasil, y Paraguay, tenían técnicas de cultivo muy incipientes, no usaban el riego ni el abonado, y debían trasladarse al perder la fertilidad de las tierras que utilizaban. Esto los llevó a una vida semi-nómade. Entre estos indígenas ubicamos a los Guaraníes.

Por último, en un tercer nivel cultural, el más bajo, ubicamos a los indígenas nómades, salvajes, cuyas prácticas económicas se basaban en la caza, pesca y recolección, (economía no productiva). 
No construían viviendas ni tenían organización política. En este grupo ubicamos al resto de la población de América, que, como se observa en el mapa, era muy amplia, desde el norte de América del Norte hasta Tierra del Fuego en el sur Argentino. Entre ellos ubicamos a los Charrúas en nuestra región.